Laura Aliberti une psicología, psicoanálisis y running
La psicóloga y corredora explica cómo cuerpo y mente se integran en el deporte y cómo correr ayuda a lidiar con las frustraciones.
Laura Aliberti comparte su trayectoria en la psicología y el deporte, destacando el papel del running como espacio de convivencia y autoconocimiento. La psicoanalista aborda la conexión entre psique y soma, mostrando cómo el cuerpo en movimiento refleja procesos emocionales y límites internos.
La relación con la actividad física a menudo comienza de forma espontánea, pero va cobrando nuevos significados a lo largo de la vida. Para la psicóloga y psicoanalista Laura Aliberti, el deporte siempre estuvo presente desde la infancia en diversas disciplinas, como la natación, practicado sin la presión del alto rendimiento ni la especialización temprana. Las carreras de calle se incorporaron a su rutina hacia 2015 y 2016, en competencias tradicionales de Piracicaba (São Paulo), junto a sus padres y su entonces novio —hoy esposo—, transformándose en un vínculo familiar y afectivo.
Con el paso de los años, la práctica evolucionó hacia una rutina más estructurada. En 2023, Laura se unió a un grupo de entrenamiento deportivo en Piracicaba y, más adelante, replicó la misma estrategia al mudarse a Campinas (São Paulo). Integrarse a un grupo de running le sirvió como puente para construir lazos y establecer una red de apoyo y convivencia, especialmente entre mujeres, demostrando el potencial integrador de esta disciplina.
La integración entre psique y soma al correr
A lo largo de su formación académica, su visión sobre la práctica deportiva se profundizó. Laura destaca que la psicología permite comprender la mente y el cuerpo no como instancias separadas, sino como una unidad integrada: psique y soma. Lejos de ser un simple ejercicio mecánico, el acto de correr refleja el estado emocional de quien lo practica y funciona como un termómetro para identificar niveles de ansiedad, sobrecarga mental y agotamiento.
El deporte también actúa como un espacio práctico para confrontar límites y desarrollar la tolerancia a la frustración. La experiencia del entrenamiento expone las fallas y el cansancio, nociones centrales en la teoría psicoanalítica, que trabaja a partir de los conceptos de falta y deseo. Desde la perspectiva de la especialista, correr ayuda a ordenar los pensamientos y a reconocer los propios límites físicos y psíquicos tanto en los días buenos como en los difíciles.
De la escucha clínica al psicoanálisis winnicottiano
Su vocación por la psicología nació a partir de experiencias en voluntariados, intercambios sociales y labores de escucha comunitaria. Aunque dio sus primeros pasos terapéuticos dentro del enfoque conductual —centrado en la relación entre estímulo, respuesta y modificación de la conducta—, Laura encontró en el psicoanálisis el camino para su formación continua, enfocándose en la obra del psicoanalista británico Donald Winnicott.
Mientras los modelos conductuales analizan contingencias y tareas, el psicoanálisis profundiza en el inconsciente, los sueños y la historia de cada sujeto. Al correr, ese bagaje personal no desaparece: el cuerpo traslada al asfalto las ansiedades, memorias y procesos inconscientes del corredor. Para Laura, comprender esta dinámica amplía la percepción de cómo el deporte impacta y transforma la salud mental en la vida cotidiana.