Running femenino: cómo las mujeres cambian el consumo deportivo
Alexandre Estefano, de Velocità, analiza el avance de las corredoras y las diferencias en el comportamiento de compra en las tiendas.
La presencia femenina en el running de calle crece con fuerza en Brasil y transforma las vitrinas especializadas. Alexandre Estefano, socio director de Velocità, detalla cómo las corredoras combinan rendimiento y estilo al elegir su equipamiento.
La presencia femenina en las carreras de calle en Brasil ha transformado no solo las líneas de partida en todo el país, sino también la dinámica de las tiendas especializadas. Si bien en el triatlón la proporción de mujeres aún busca un mayor equilibrio, en las pruebas pedestres las cifras ya muestran una división mucho más pareja. En el comercio deportivo de alto rendimiento, esta evolución exigió un cambio profundo en la atención al cliente, la selección de marcas y la forma de comunicar las novedades.
De la disparidad histórica al equilibrio en las tiendas
Según Alexandre Estefano, socio director de Velocità, el público de la cadena especializada siempre fue predominantemente masculino, en gran medida debido a un posicionamiento enfocado en la alta tecnología y el rendimiento. En el pasado, la división de ventas llegaba a registrar una proporción del 80% para hombres y solo el 20% para mujeres. Hoy en día, este panorama cambió de forma notable, alcanzando una distribución cercana al 65% y 35%.
Esta transformación se refleja directamente en el espacio físico de las tiendas. En la sucursal de Moema, la más grande de la cadena, la mitad del espacio está dedicada por completo al público femenino. Para acompañar el avance de las corredoras, la tienda tuvo que expandir su catálogo de indumentaria y buscar marcas que unieran ajuste, estilo y materiales técnicos de vanguardia.
Rendimiento con estilo: la decisión de compra femenina
Una de las principales diferencias señaladas por Estefano está en el enfoque de venta. Mientras que el público masculino tradicionalmente responde a fichas técnicas detalladas y especificaciones de materiales, el discurso puramente numérico no siempre cautiva a la corredora de la misma manera. La mujer que entra a una tienda técnica busca el beneficio del rendimiento, pero considera el diseño y la armonía estética del conjunto deportivo factores fundamentales de decisión.
Esta valoración del aspecto visual va más allá del calzado y abarca la composición completa para el entrenamiento, integrando prendas de vestir, medias y accesorios. Este perfil obligó a la industria a ir más allá de las simples adaptaciones de modelos masculinos e invertir en el desarrollo de colecciones genuinamente pensadas para las preferencias femeninas.
La curiosa preferencia por los colores en las estanterías
El comportamiento con respecto a los colores revela contrastes curiosos en el punto de venta. Los hombres muestran un pragmatismo absoluto: si un modelo de alta gama diseñado para el día de la carrera está disponible, el color de la espuma o del empeine rara vez frena la compra. Al mismo tiempo, el calzado negro sigue siendo una de las opciones más vendidas del catálogo general, impulsado por su facilidad para combinarse en el día a día.
En cambio, en las líneas femeninas, el calzado rosa se mantiene como una fuerza de ventas constante con cada nueva colección lanzada por las marcas globales. Incluso cuando compradores y comerciantes intentan apostar prioritariamente por paletas alternativas, la demanda de las clásicas variaciones de rosa y tonos complementarios sigue teniendo una alta rotación en las estanterías técnicas.