Jenny Parinos: carrera paralímpica, XLH y nuevos desafíos
La medallista paralímpica detalla su superación con raquitismo hipofosfatémico, su rutina de entrenamiento y sus metas en el triatlón.
En una conversación abierta, la tenismesista paralímpica Jenny Parinos repasa sus logros en tres ediciones de los Juegos, su vida con raquitismo hipofosfatémico (XLH) y su nueva pasión por el atletismo y el triatlón. La charla aborda la salud mental, el alto rendimiento y los desafíos fuera de la competencia.
Ganadora de dos medallas paralímpicas y presente en tres ediciones de los Juegos, Jenny Parinos ha consolidado una de las trayectorias más destacadas del tenis de mesa brasileño. En el pódcast Se Liga Nelas, grabado en los estudios de Stemma Sports, la atleta repasó los momentos decisivos de su carrera, los retos impuestos por una enfermedad genética rara y su constante búsqueda de nuevos desafíos deportivos.
Primer contacto con el tenis de mesa
El acercamiento de Jenny al tenis de mesa comenzó de manera casual a los 12 años. Acostumbrada a jugar ping-pong en su edificio y en la escuela sin aspiraciones competitivas, recibió el impulso de una vecina que ya competía profesionalmente y había participado en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008. Al visitar los entrenamientos en el Clube Saldanha da Gama, en Santos, la velocidad del juego profesional despertó su curiosidad y el deseo inmediato de superarse en la disciplina.
Diagnóstico de raquitismo hipofosfatémico (XLH)
La infancia de Jenny estuvo marcada por la búsqueda de respuestas médicas debido a la demora para comenzar a caminar y al arqueamiento de sus piernas. Tras consultar a 19 ortopedistas sin diagnósticos certeros, la confirmación llegó en la Santa Casa de São Paulo: raquitismo hipofosfatémico ligado al cromosoma X (XLH), una condición rara que impide la absorción adecuada de calcio y fósforo. El tratamiento exigió una estricta disciplina con decenas de pastillas diarias y hormona de crecimiento, siempre respaldada por su familia.
Superación del bullying e inclusión en el deporte paralímpico
Durante su etapa escolar, los prejuicios y comentarios hirientes le causaron profundas inseguridades. El cambio decisivo ocurrió al incorporarse al deporte paralímpico, donde convivir con atletas con diversas discapacidades derribó temores y fortaleció su autoimagen. Junto a este entorno de pertenencia, el acompañamiento psicoterapéutico fue clave para reconstruir su autoestima y expresarse con plena libertad.
El inicio en el running y la meta del triatlón
Luego de años limitando su actividad deportiva al tenis de mesa por temor al juicio ajeno en las calles, Jenny decidió romper barreras personales a los 30 años. Inspirada por la rutina de su esposo, comenzó a correr y transformó sus entrenamientos semanales en la playa en un acto de autonomía corporal. Esta nueva etapa ya contempla planes para iniciarse en natación y ciclismo, con la mira puesta en competir en triatlón.
Cómo funcionan las clases funcionales en el deporte paralímpico
Jenny explica que el tenis de mesa paralímpico se divide en 11 clases funcionales según el grado de compromiso físico o intelectual: las clases 1 a 5 corresponden a atletas en silla de ruedas, las clases 6 a 10 a atletas de pie y la clase 11 a personas con discapacidad intelectual. Al competir en la Clase 9 por afecciones en miembros inferiores, resalta cómo los paneles evaluadores analizan la funcionalidad motora global para asegurar competencias equilibradas.
Evolución técnica y debut en torneos internacionales
El progreso técnico de Jenny fue acelerado, logrando destacados resultados nacionales desde su primer año de entrenamiento. Su debut internacional en los Juegos Parapanamericanos Juveniles tuvo un revés inicial: fue declarada inelegible de forma temporal debido a la falta de estudios concluyentes sobre su patología por parte de los clasificadores de entonces. Sin rendirse, compitió en el circuito convencional hasta obtener su clasificación definitiva al año siguiente, fogueo que elevó su nivel competitivo.
Trayectoria en los Juegos Paralímpicos: Río, Tokio y París
Su camino paralímpico despegó en Río 2016, donde conquistó la medalla de bronce por equipos ante un estadio colmado. Para Tokio 2020 (celebrados en 2021), Jenny superó las restricciones sanitarias entrenando en la sala de su casa y selló su clasificación al ganar el selectivo mundial en Eslovenia, obteniendo otro bronce. En París 2024, sumó su tercera participación consecutiva en la máxima cita deportiva internacional.
Rutina de entrenamiento y el impacto del running en su juego
Con base de entrenamiento en Santos, la jugadora mantiene una exigente rutina dividida entre sesiones técnicas de volumen, simulaciones tácticas de saque y fortalecimiento físico diario en el gimnasio. Sumar el running tres veces por semana potenció su rendimiento en la mesa, reduciendo el desgaste en partidos extensos y mejorando su velocidad de reacción.
Enfoque en Los Ángeles 2028 y manejo de expectativas
Tras no alcanzar el podio en París, Jenny trabajó en terapia para dimensionar el valor de figurar entre las mejores del mundo. Con el calendario enfocado inicialmente en el Campeonato Mundial, el proceso clasificatorio hacia los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028 tomará impulso en los Parapanamericanos. Su objetivo principal es concentrarse en la calidad de cada encuentro y dejar que las medallas sean el resultado del proceso.
La importancia de la salud mental y rituales previos al juego
El trabajo con psicología deportiva le permitió consolidar rutinas firmes de concentración antes de salir a jugar. En jornadas de torneo, sus hábitos incluyen ejercicios de respiración, frecuencias sonoras relajantes y aromaterapia con aceites esenciales para mitigar la ansiedad y afinar el plan táctico en los minutos previos a la mesa.
Planes a futuro y transición de carrera
Consciente del ciclo natural del alto rendimiento, Jenny proyecta sus próximos pasos fuera de las canchas. La deportista invierte en la creación de contenido digital, imparte conferencias motivacionales y planea abrir un centro deportivo propio para enseñar tenis de mesa e impulsar a niños con discapacidad. La decisión sobre su retiro dependerá de la respuesta física y técnica de su cuerpo en los próximos ciclos.
Defensa por el acceso al tratamiento del XLH
La atleta visibiliza los obstáculos legales para el suministro continuo de medicamentos de alto costo a través del sistema público para adultos con raquitismo hipofosfatémico. Jenny subraya que el fármaco, aunque no revierte la curvatura ósea establecida, mitiga dolores crónicos severos y garantiza calidad de vida, resultando vital para la autonomía diaria de los pacientes.
Jenny fuera del entorno competitivo
Lejos de los reflectores y la exigencia deportiva, Jenny se define como alguien hogareña, reflexiva y tranquila, que disfruta el tiempo libre junto a su esposo y sus perros. Apasionada del rock y las artes visuales, equilibra la disciplina deportiva con hábitos sencillos orientados a la recuperación física y mental.
El significado detrás de sus tatuajes
Los tatuajes de Jenny documentan momentos significativos de su vida personal y deportiva. El primero —un par de raquetas— lo obtuvo tras ganar una apuesta con su padre, quien prometió autorizarlo si ella ganaba todos los torneos de esa temporada. También lleva los aros paralímpicos de sus participaciones y una flor con piernas arqueadas, emblema del orgullo por su propia historia.
Un mensaje para jóvenes y niñas con discapacidad
Para concluir, Jenny envía un mensaje a niñas y mujeres con discapacidad que dudan en perseguir sus metas personales o deportivas. Su reflexión invita a actuar sin buscar la aprobación externa ni paralizarse ante miradas ajenas, recordando que dar el primer paso es la única vía para vivir sin arrepentimientos.