Psiquiatría y deporte: el ejercicio como medicina mental
Luís Altenfelder explica cómo la actividad física estimula el cerebro y supera el tratamiento farmacológico aislado.
En conversación en XTREMMA Sports, el psiquiatra Luís Altenfelder detalla la conexión entre el movimiento corporal y la salud mental. Analiza desde la neuroquímica del ejercicio hasta el rol del deporte en la prevención de trastornos.
La trayectoria médica de Luís Altenfelder comenzó con una inclinación natural hacia el deporte. Proveniente de una familia de médicos y lidiando con un perfil de hiperactividad y déficit de atención, consideró estudiar Educación Física antes de presentarse al examen de admisión de Medicina. Durante la carrera, el plan inicial apuntaba a la ortopedia o la cardiología deportiva, impulsado por su gusto por la mecánica y las herramientas de bicicleta. Sin embargo, el contacto práctico en las rotaciones de quinto y sexto año en la Santa Casa de São Paulo cambió ese rumbo: mientras la rutina ortopédica parecía limitarse a estudios y antiinflamatorios, la psiquiatría reveló la singular complejidad de la mente humana.
El distanciamiento entre la psiquiatría y el movimiento
Al comenzar sus guardias en clínicas psiquiátricas tras graduarse, Luís se encontró con un abismo evidente entre el tratamiento de la salud mental y el deporte. Las áreas comunes tenían largas filas para fumar, mientras que los espacios destinados a la actividad física apenas contaban con una barra y mancuernas abandonadas. Para el médico, ignorar el esfuerzo físico en el entorno terapéutico desaprovechaba una de las formas más potentes de activar el cerebro y liberar neurotransmisores como dopamina y endorfinas de manera totalmente natural.
El ejercicio como intervención terapéutica
Si en 2008 la literatura científica apenas exploraba el deporte como herramienta de rehabilitación para no atletas, hoy el escenario es muy distinto. Luís destaca evidencias recientes, como publicaciones en el British Journal of Sports Medicine, que indican que programas de 12 semanas de actividad física estructurada llegan a mostrar resultados 1.5 veces superiores a los tratamientos basados exclusivamente en antidepresivos. El estrés metabólico generado por el esfuerzo produce respuestas bioquímicas y una sensación de recompensa que los fármacos no replican de la misma manera.
Hábitos desde la infancia y neurobiología
En diálogo con Shubi Guimarães, el psiquiatra reforzó que la relación con el movimiento cobra fuerza cuando se estimula desde temprana edad. El cerebelo, una estructura cerebral primitiva ligada al control motor, alberga una porción significativa de los cerca de 86 mil millones de neuronas del cuerpo humano. El desarrollo motor temprano —concepto que Shubi rescata de la obra A Semente da Vitória, de Nuno Cobra— enseña al niño sobre autoeficacia y logros físicos incluso antes del habla articulada. Mantener una rutina constante de entrenamiento, como las aproximadamente siete horas semanales que practica la conductora, construye una reserva biológica y mental protectora contra el deterioro psíquico y metabólico a lo largo de la vida.