Cleusa Uenaka y el poder del deporte sin límite de edad
Conoce la historia de la corredora e influencer que empezó a los 70 años y hoy motiva a millones con su constancia.
A sus 76 años, Cleusa Uenaka inspira a miles de personas al demostrar que nunca es tarde para adoptar hábitos saludables y transformar la rutina. Desde sus primeros pasos sin pretensiones hasta retos virales y su impacto comunitario, la atleta comparte valiosas lecciones de disciplina, autocuidado y unión familiar.
En el episodio de estreno del videocast Se Liga Nelas, en el hub Stemma Sports, Cleusa Uenaka comparte su camino de superación y transformación a través del running. Con más de 1,2 millones de seguidores en redes sociales y una rutina innegociable de entrenamiento diario, demuestra cómo la decisión de activarse físicamente a los 70 años transformó por completo su salud física y emocional, convirtiéndose en un referente de inspiración para deportistas de todas las edades.
Los inicios en el running a los 70 años y la primera caída
Motivada por una transmisión en vivo del influencer Paulo Machado, quien compartía su racha de más de 800 días corriendo a diario, Cleusa aceptó el reto de ponerse en movimiento de inmediato aplicando una cuenta regresiva. En su primer día, un domingo a las 7 de la mañana en São José dos Campos, tropezó con un desnivel en la banqueta y cayó de bruces. Pese a rasparse las manos y las rodillas y terminar sangrando, se levantó y completó su primer kilómetro alrededor de la manzana para cumplir con el compromiso asumido.
El diagnóstico de salud a los 60 y el reinicio de los estudios
Años antes de empezar en el deporte, alrededor de los 60 años, Cleusa enfrentó un cuadro severo de depresión y una caída drástica de plaquetas en el Hospital das Clínicas de São Paulo. Animada por un estudiante de medicina a cambiar su enfoque mental y retomar viejos anhelos, se inscribió en un programa nocturno de educación para adultos en una escuela pública. La experiencia de estudiar la conectó con cerca de 30 jóvenes en situación vulnerable, a quienes apoyó para reintegrarse a las aulas y al mercado laboral, un proceso que impulsó su propia recuperación.
Cambio de estilo de vida y la decisión de mantenerse joven
Tras aquel periodo de hospitalización y el diagnóstico de una grave sensibilidad al cloro, Cleusa y su esposo transformaron radicalmente sus hábitos de alimentación, eliminando refrescos, frituras y aceites refinados. Mudarse a ciudades de la costa paulista fomentó la costumbre diaria de caminar por la playa y andar en bicicleta, preparando su cuerpo para comenzar a correr años más tarde. Para ella, la edad biológica es solo un número frente a la decisión consciente de mantener la vitalidad y el entusiasmo activos.
Encuentros memorables con seguidores y corredores en carreras
Al participar en eventos deportivos por todo Brasil, Cleusa comenzó a vivir momentos emotivos junto al público. En una exigente carrera de 5 km bajo un calor extremo en Bonito, Mato Grosso do Sul, encontró a una corredora exhausta a punto de rendirse; juntas y abrazadas cruzaron la meta. Meses después, al reencontrarse con la misma atleta en Campo Grande, confirmó que aquel gesto motivó a su seguidora a continuar practicando el running.
El video viral tras mil días de constancia
Cleusa empezó a publicar videos cortos en Instagram tras 500 días ininterrumpidos corriendo, inicialmente solo para vencer la timidez de hablar en público. El reconocimiento masivo llegó al alcanzar los 1,094 días consecutivos de entrenamiento, cuando compartió una reflexión grabada en plena carrera sobre cómo se retrasa la vida al postergar decisiones. La determinación definitiva de no abandonar el hábito deportivo surgió también de las palabras de su nieta, quien a los tres años le pidió que cuidara de ella en el futuro gracias a la vitalidad que proyectaba.
El apoyo a una seguidora con depresión en Escocia
El alcance de sus mensajes en redes sociales llevó a Cleusa a brindar apoyo a personas en momentos de profundo aislamiento. Al finalizar una transmisión en vivo, atendió la llamada de una madre brasileña que vivía en Escocia, quien atravesaba una depresión severa y no lograba levantarse de la cama. Mediante charlas de motivación y videollamadas de seguimiento diario, la seguidora volvió a cuidar de sus hijas, organizar su hogar y ejercitarse en la nieve.
Aprender a priorizarse y la despedida de su hermana
Durante décadas, Cleusa consagró su vida al cuidado intensivo de familiares enfermos, incluidos sus padres y su hermana mayor, quien luchó contra el cáncer durante muchos años. Esa vivencia le enseñó la importancia de poner su propia salud en primer lugar para evitar enfermarse en el proceso. Su hermana valoraba tanto su disciplina deportiva que, el mismo día de su funeral, Cleusa salió a entrenar como un homenaje y muestra de gratitud por el apoyo incondicional que siempre le brindó.
La gestión del tiempo y el ejemplo que inspiró a su nieta
Con los años, aprender a decir no y dedicar el tiempo a quienes realmente importan se convirtió en uno de los pilares del bienestar de Cleusa. Este entorno dinámico influyó directamente en su nieta de siete años, quien, al acompañar a su abuela y a su madre a un evento deportivo en Sumaré, insistió en participar y completó los 5 km de la categoría femenina, obteniendo su propia medalla y adoptando la pasión por el deporte.
La rutina como influencer y el equipo familiar
El día a día de Cleusa comienza temprano con lectura, entrenamientos de running y grabación de contenido, reservando el resto de la jornada para sus actividades comerciales de ventas e interacción con su comunidad. La logística familiar cuenta con el respaldo de su esposo y una estructura profesional coordinada por su hijo Glenn, quien integró a nietos y nueras para la edición de video, producción y gestión de alianzas comerciales.
Constancia en los días difíciles y consejos para empezar hoy
Incluso ante variaciones en su salud provocadas por la plaquetopenia o periodos de cansancio, Cleusa sostiene la regularidad alternando entrenamientos de carrera y caminata para no interrumpir el hábito. Para quienes postergan el inicio de una vida activa esperando la ropa ideal o el lugar perfecto, su consejo es empezar de inmediato con los recursos al alcance y dedicar al menos diez minutos diarios de movimiento para consolidar la disciplina.