Aretha Duarte y el poder de la educación al aire libre en OBB
La montañista detalla su labor como embajadora del programa Azimute y el impacto transformador de la naturaleza en los jóvenes.
Como embajadora del programa Azimute de Outward Bound Brasil, Aretha Duarte destaca cómo las vivencias y expediciones en la naturaleza transforman la autoestima y el futuro de jóvenes de proyectos sociales. Descubre el impacto pedagógico y humano de esta iniciativa.
La naturaleza es mucho más que un escenario para deportes de aventura: para la metodología de Outward Bound Brasil (OBB), el entorno al aire libre funciona como una verdadera aula pedagógica. Embajadora del programa Azimute, la montañista Aretha Duarte actúa directamente como interlocutora de la organización para conectar a jóvenes de proyectos sociales con expediciones transformadoras por todo el país.
La conexión con Outward Bound Brasil y el programa Azimute
El acercamiento de Aretha a OBB se concretó durante el Montanha Festival, en São Bento do Sapucaí. La identificación inmediata con la misión socioambiental de la institución derivó en la invitación para convertirse en embajadora de Azimute. Su función central es tender un puente institucional: buscar inversiones que hagan posibles los grupos y acercar a ONG y adolescentes para que vivan esta inmersión.
Además de la articulación externa, Aretha se asegura de acompañar las expediciones en el terreno. Recientemente, también completó el FEAL (Formación de Educadores al Aire Libre) en la Chapada Diamantina, profundizando su visión sobre la seriedad y eficacia de las metodologías de OBB, que opera desde hace 26 años en Brasil promoviendo programas que van desde inmersiones de fin de semana hasta travesías más extensas.
De la montaña a la vida: el impacto de Azimute
Conocido anteriormente como Desafio OBB, el programa fue renombrado como Azimute —un concepto de navegación que remite a señalar una dirección y dar rumbo. El objetivo es atender a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, brindándoles experiencias como acampar bajo un cielo estrellado y caminar con mochila de expedición hasta la cima de una montaña.
Al superar el cansancio y los desafíos de un sendero empinado en la Mantiqueira o en la Diamantina, el joven atraviesa un profundo proceso de autodescubrimiento. La percepción de capacidad, autonomía y pertenencia rompe barreras psicológicas. Esta ganancia de confianza no se limita al sendero: se refleja en el entorno familiar, en la escuela y en la comunidad, generando una ola positiva de desarrollo humano.
Cómo apoyar y hacer posibles nuevas oportunidades
Como ocurre con gran parte de las iniciativas sociales, uno de los mayores desafíos de OBB es la recaudación de fondos para financiar la participación de jóvenes que no cuentan con los recursos para cubrir los costos operativos. La institución cuenta con campañas solidarias en las que personas particulares y empresas pueden apadrinar a participantes, adoptando un lugar en los programas.
Invertir en este modelo de formación al aire libre va mucho más allá de financiar un viaje de aventura. Se trata de una herramienta pedagógica comprobada para formar ciudadanos conscientes, resilientes y preparados para construir sus propios caminos.