Aretha Duarte: de la periferia a la cima del Everest
La primera mujer negra latinoamericana en el techo del mundo detalla expediciones, superación y proyectos sociales.
Aretha Duarte relata su trayectoria desde su infancia en Campinas hasta la cima del Everest y la creación de iniciativas de impacto social. Conoce la historia de superación, fe y democratización del montañismo que guía a la atleta brasileña.
Primera mujer negra latinoamericana en alcanzar la cumbre del Everest, Aretha Duarte transformó la alta montaña en una poderosa herramienta de transformación socioambiental. En conversación con Shubi Guimarães en XTREMMA Sports, la montañista y educadora física detalló los hitos de su vida, desde los juegos de calle en la periferia de Campinas hasta el liderazgo de expediciones inclusivas y la creación de proyectos sociales.
La infancia en la periferia y los primeros pasos en el deporte
Criada en Jardim Capivari, en Campinas, Aretha Duarte creció en una realidad con escasez de infraestructura básica, pero colmada de libertad y movimiento. Junto a sus hermanos, recorría las calles de tierra jugando a las canicas, volando cometas y disputando partidos de fútbol amateur. Esta vivencia activa despertó su interés por el potencial transformador de la actividad física, impulsando su ingreso a la carrera de Educación Física con el propósito inicial de dar clases en escuelas públicas.
El descubrimiento del montañismo y los inicios en Grade 6
El contacto con el montañismo ocurrió durante el segundo año de su carrera universitaria, en una conferencia realizada en la agencia Grade 6. Fascinada por las imágenes de la naturaleza, Aretha decidió incursionar en el deporte y, ante la falta de acceso a esta disciplina en la periferia, buscó empleo en la propia operadora para hacer viable su práctica. Tras años de perseverancia, cursos de escalada en roca y labores en capacitaciones corporativas, fue contratada formalmente en 2011, incorporándose a expediciones y consolidando su experiencia en alta montaña.
Experiencia previa en alta montaña y la decisión de ir al Everest
Antes de apuntar al punto más alto del planeta, Aretha acumuló cerca de una década de preparación técnica en montañas de Sudamérica, Europa, África y Asia, incluyendo cuatro ascensiones a la cumbre del Aconcagua. La decisión de afrontar el Everest surgió en marzo de 2020: consciente del alto costo y de los riesgos de la altitud, vio en la visibilidad de la expedición la palanca ideal para financiar los proyectos sociales que siempre soñó implementar.
El proyecto 'De la chatarra al Everest' y la viabilidad financiera
Para reunir los cerca de 400 mil reales necesarios para la expedición, Aretha retomó la recolección de materiales reciclables, movilizando a familiares, amigos y voluntarios bajo la iniciativa "Da Sucata ao Everest". La campaña cobró fuerza con la venta de productos sustentables, bazares, subastas de equipo donado y financiamiento colectivo. Con el posterior respaldo de siete empresas patrocinadoras, la meta se alcanzó en poco más de doce meses, asegurando su cupo para la temporada de primavera de 2021.
La cumbre del Everest y las emociones en el techo del mundo
El ataque final a la cumbre comenzó a las 23:30 en el Campo 4, bajo un frío intenso y en plena oscuridad. Aretha alcanzó los 8.848 metros alrededor de las 10:30 de la mañana junto al sherpa Pasang, encontrando un horizonte despejado por encima de las nubes. Conmovida, dedicó los aproximadamente quince minutos en la cima a oraciones, reflexiones sobre su red de apoyo y registros en video, celebrando la trascendencia física y simbólica de la hazaña.
El impacto pos-Everest, problemas de salud y el rol de la fe
La travesía en el Himalaya exigió una resiliencia extrema: durante la aclimatación, Aretha sufrió un edema pulmonar que redujo su saturación al 70% y una severa quemadura de córnea que la obligó a permanecer vendada por dos días. Apoyada en su fe y en el estricto seguimiento de los protocolos médicos, logró recuperarse y completar el ascenso. Tras volver a Brasil y atender una intensa agenda de medios, mantuvo intacto su objetivo central: transformar la visibilidad alcanzada en proyectos estructurales para la periferia.
Proyectos sociales en la periferia y la expedición al Kilimanjaro
Entre sus iniciativas posteriores al Everest, Aretha impulsó charlas en escuelas públicas y la instalación de un muro de escalada público y gratuito en el Parque Linear Capivari (Lagoa do Mingone), en Campinas. En otro frente de representatividad, organizó y lideró una expedición que llevó a montañistas negros brasileños a la cima del Kilimanjaro, en Tanzania, fomentando la democratización del acceso a la alta montaña y reconectando con sus raíces ancestrales.
Conferencias corporativas y nuevos objetivos en las montañas
En la actualidad, Aretha se desempeña como conferencista corporativa, sumando más de 100 mil personas impactadas con sus presentaciones sobre resiliencia y planificación. En el ámbito deportivo, mantiene el reto de completar las Siete Cumbres Andinas —habiendo alcanzado ya el Aconcagua, el Sajama y el Chimborazo—, además de proyectar el ascenso al Denali, en América del Norte, mientras continúa trabajando ocasionalmente como guía en expediciones internacionales.
Alianza con Outward Bound Brasil y educación al aire libre
Como embajadora del programa Azimute de Outward Bound Brasil (OBB), Aretha participa en la articulación y recaudación de fondos para ofrecer experiencias pedagógicas en la naturaleza a jóvenes en situación de vulnerabilidad. La educadora resalta el impacto transformador de las expediciones al aire libre en el desarrollo de la autonomía, la autoconfianza y el liderazgo comunitario, respaldando el rigor metodológico de la institución.
El papel de la montaña en lo cotidiano y la democratización del deporte
La montaña sigue siendo el pilar de equilibrio emocional y mental en la rutina de Aretha. La atleta promueve el uso sustentable y responsable de los parques y reservas naturales, integrando la conservación ambiental con la educación pública. Su mayor anhelo continúa siendo la masificación del montañismo comunitario, manteniendo firme el proyecto de instalar muros de escalada en diversas periferias de su país.