Lara Santana explica cómo organiza su rutina de triatlón
La influencer y triatleta detalla cómo prioriza los entrenamientos y ajusta su rutina laboral para cumplir con el plan.
Lara Santana compartió en Stemma Performance cómo adaptó sus horarios y su vida profesional para enfocarse por completo en el triatlón. Reconocida por su rigurosa disciplina, explica la importancia de priorizar la planificación y delegar tareas en el día a día.
Encontrar espacio en la agenda para entrenar a alto volumen suele ser el mayor obstáculo de quienes practican deportes de resistencia. En Stemma Performance, conducido por Bruna Mahn, Lara Santana destacó cómo transformó su propia rutina para asumir las exigencias del triatlón y mantener la constancia en los entrenamientos.
El compromiso innegociable con el plan de entrenamiento
Para Lara, lo prescrito por el entrenador se ejecuta sin margen de excusas. Su dedicación es tal que los horarios extremos no representan un impedimento cuando debe cumplir la meta diaria. Si el compromiso exige levantarse en plena madrugada para realizar la sesión de entrenamiento, cumple el cronograma planificado.
Este nivel de entrega, sin embargo, se construyó a partir de una profunda reorganización en su vida diaria. Antes de iniciarse en la disciplina, la atleta solía posponer su llegada al deporte sabiendo que el triatlón exige una gran inversión de tiempo, dinero y energía mental. La vieja idea de esperar hasta jubilarse dio paso a la decisión práctica de abrir espacio de inmediato en su vida personal.
Cambios laborales y enfoque en la constancia
Al comprometerse con los entrenamientos, Lara reestructuró sus actividades profesionales, redujo el volumen de tareas directas y comenzó a delegar funciones en el trabajo. Reconociendo el privilegio de poder ajustar sus propios horarios, destaca que adaptar el ritmo laboral fue clave para sostener el compromiso de seguir el plan al pie de la letra.