Voturuna Park: el nuevo polo de trail running en São Paulo
En Pirapora do Bom Jesus, el espacio pasó de 300 a 3.000 visitantes al mes al democratizar el acceso a las carreras de montaña.
Ubicado en la Estrada dos Romeiros, Voturuna Park vivió una gran transformación al sumar infraestructura para el trail running. Hoy atrae a miles de atletas y es la puerta de entrada para quienes quieren correr en la montaña.
Quienes suelen pedalear o correr por la zona de la Estrada dos Romeiros sin duda conocen Voturuna Park. Ubicado en Pirapora do Bom Jesus, a unos 8 km del "posto da 48", el espacio se consolidó como el principal centro de deportes al aire libre del estado de São Paulo, al reunir a ciclistas, triatletas y corredores de montaña en una estructura diseñada de punta a punta para el entrenamiento.
Entre semana, la operación atiende al mercado corporativo con eventos y grabaciones. Los sábados y domingos abre sus puertas al público en general, que puede acceder a sus instalaciones mediante planes de suscripción o bajo la modalidad de pase por el día (day use).
Infraestructura completa y soporte al atleta
El modelo de atención de Voturuna se pensó para resolver toda la logística del deportista antes, durante y después de la actividad. Quien pasa el día allí cuenta con estacionamiento, desayuno incluido, vestuarios, tinas de hielo para la recuperación muscular y un área con asesoría especializada en suplementación deportiva. Servicios como sauna finlandesa y alquiler de toallas funcionan como adicionales.
Más allá del soporte físico, la geografía de la zona es el gran atractivo para los entrenamientos de resistencia. El parque cuenta con una red de senderos de montaña con opciones señalizadas de 7,5 km, 10 km, 15 km y 21 km, que se adaptan tanto a quienes buscan distancias cortas como a quienes necesitan sumar desnivel positivo acumulado.
De la tradición ciclista al cambio de gestión
El predio de Voturuna funcionaba originalmente como un galpón vinculado a Bike For Life, una tradicional tienda de bicicletas del barrio de Moema. Cuando los fundadores decidieron dejar el lugar, el empresario Pavani asumió los costos de la estructura durante casi un año con el objetivo de mantener vivo el deporte en la región, aun con un flujo modesto de unos 300 visitantes al mes.
El punto de inflexión llegó cuando JP Perpétuo y Rodolfo Morais asumieron la gestión del negocio. Con experiencia en el ámbito corporativo y tecnológico, la dupla encaró el desafío de profesionalizar la operación en Pirapora do Bom Jesus, conscientes de que el espacio debía ir más allá del ciclismo de ruta para lograr una escala sostenible.
El auge del trail running y la iniciación en la montaña
La gran oportunidad surgió cuando los directivos analizaron los datos globales de crecimiento del trail running, respaldados por métricas de plataformas como Strava. A diferencia del ciclista o triatleta, que puede usar rodillos de entrenamiento bajo techo en la ciudad, el corredor de montaña necesita obligatoriamente terrenos técnicos y desniveles reales para progresar.
Otro factor clave fue la accesibilidad: para iniciarse en el trail, solo hace falta un par de zapatillas. Esta baja barrera de entrada convirtió a Voturuna en un semillero para la carrera de montaña, además de abrir las puertas a lanzamientos de marcas y encuentros de comunidades deportivas. Con senderos señalizados y personal de seguridad en el recorrido, la afluencia subió a un promedio de 3.000 personas al mes, consolidando el lugar como un referente para entrenar lejos del asfalto.