Gabriel Ganme: longevidad en la montaña a los 66 años
Médico y ultramaratonista detalla su desafío de 800 km en carreras, abstinencia de alcohol y monitoreo cardíaco en endurance.
A los 66 años, el médico Gabriel Ganme comparte su rutina en pruebas de montaña de larga distancia. Además, destaca los beneficios de eliminar el alcohol y los cuidados esenciales para proteger el corazón en el alto rendimiento.
Cumplir 66 años de edad sirvió de detonante para que el médico Gabriel Ganme se planteara una meta audaz en el trail running: correr 660 kilómetros solo en competencias a lo largo de la temporada. Con la incorporación de nuevas pruebas al calendario, como El Cruce y el UTMB Bariloche, su registro personal creció hasta casi 800 kilómetros. En conversación con Shubi Guimarães en XTREMMA Sports, Ganme compartió cómo estructura su rutina para sostener un alto volumen de kilómetros en la madurez, priorizando la salud articular, el descanso y el disfrute en los senderos.
Para el médico, el propósito central de estas carreras no radica en la búsqueda desenfrenada de marcas, sino en fomentar la longevidad activa y disfrutar de nuevos entornos naturales, como la Serra da Estrela en Portugal. A pesar de contar con una prótesis de cadera y una cirugía previa de hombro, mantiene la regularidad gracias a que alinea expectativas y respeta su capacidad física en terrenos técnicos.
Cero alcohol y máxima prioridad al descanso
Entre las transformaciones de estilo de vida que le brindaron mejoras claras en rendimiento y recuperación, Ganme resalta la decisión de suprimir por completo las bebidas alcohólicas. La anfitriona Shubi Guimarães relató una experiencia similar al llegar a los 50 años para competir en un triatlón extremo de larga distancia en Suecia. Ambos coinciden en el impacto perjudicial del alcohol sobre el cuerpo, en particular al consumirse justo después de esfuerzos intensos, cuando el sistema cardiovascular aún se encuentra en plena fase de recuperación.
Otro pilar innegociable en el día a día de Ganme es el sueño reparador. Dormir al menos siete horas cada noche, sumado a un aporte adecuado de proteínas y una hidratación estricta, se convirtió en una prioridad indispensable para asimilar la carga de entrenamientos y carreras sin sumar lesiones musculares graves durante el año.
Salud cardiovascular y monitoreo en atletas veteranos
El endurance prolongado genera adaptaciones fisiológicas notables, como la bradicardia en reposo y la dilatación de las cavidades cardíacas, factores que demandan un seguimiento médico constante. Ganme analizó la predisposición de los atletas veteranos a sufrir arritmias y recordó el procedimiento de ablación al que se sometió tras detectar extrasístoles durante una ergometría. Shubi también compartió su antecedente de ablación a los 20 años para corregir el síndrome de Wolff-Parkinson-White.
Junto con el chequeo cardiológico anual obligatorio con prueba de esfuerzo, Ganme emplea sensores continuos de glucosa para controlar las bajas de energía en entrenamientos de fondo, previniendo episodios de hipoglucemia causados por variaciones pancreáticas.
Saber cuándo frenar para continuar en carrera
La longevidad deportiva exige criterio clínico y respeto por los límites del propio cuerpo. Durante una competencia en Portugal, Ganme decidió abandonar en el kilómetro 30 tras sufrir una fisura costal, eludiendo complicaciones mayores como una perforación pulmonar. De cara a los próximos años, su meta es reducir paulatinamente las distancias hacia carreras de hasta 50 km e incorporar más caminatas y trekkings a su rutina habitual.
Para concluir la charla, Ganme extendió la invitación a eventos que impulsan la vida en comunidad en la montaña, como el Araçari Trail Festival en Votorantim, subrayando que el verdadero motor de esta disciplina es el placer de mantenerse activo y compartir la ruta con amigos.