¿Funciona el gel de lactato? Qué dice la ciencia
Probado en el Tour de France, el producto promete una tercera vía de energía, pero aún divide a los especialistas.
El uso de geles de lactato por equipos de élite en el ciclismo internacional captó la atención de la comunidad de endurance. Conoce los mecanismos fisiológicos detrás de esta novedad y lo que la ciencia ha comprobado sobre sus efectos en el rendimiento y la absorción intestinal.
El panorama del deporte de alto rendimiento se vio revolucionado por una novedad nutricional que llamó la atención en el Tour de France: ciclistas de equipos de primer nivel, como el UAE, fueron vistos consumiendo geles de lactato. Aunque el rol del lactato se ha venido redefiniendo desde la década de 1980 gracias a los estudios del fisiólogo George Brooks —demostrando que la sustancia no es un simple desecho, sino un combustible generado por el propio cuerpo—, el consumo exógeno de este compuesto abre un nuevo capítulo de debate entre nutricionistas y entrenadores.
La propuesta del gel e a terceira vía de absorción
La premisa detrás de esta suplementación es explorar el concepto de suministro dual de energía (dual fuel). En deportes de resistencia o endurance, los atletas ya entrenan la tolerancia intestinal para alcanzar niveles elevados de carbohidratos, a menudo alrededor de 120 gramos por hora combinando glucosa y fructosa.
La ventaja teórica del lactato exógeno radica en que utiliza un transportador intestinal diferente, sin competir de forma directa por los mismos receptores de la glucosa y la fructosa. En teoría, esto permitiría aportar sustrato energético adicional al músculo sin sobrecargar las vías tradicionales de absorción. Algunas fórmulas comerciales llegan a ofrecer cerca de 5 gramos de lactato por porción con este objetivo.
Evidencia científica y tolerancia gástrica
A pesar del interés y de su uso en el pelotón profesional, los datos científicos aún exigen cautela. El lactato endógeno es comprobadamente eficiente en la producción de energía y el mantenimiento del esfuerzo, pero la respuesta al lactato ingerido por vía oral todavía carece de respaldo sólido.
Los estudios preliminares muestran resultados mixtos. Aunque el principio fisiológico resulta prometedor, parte de las investigaciones no identificó mejoras significativas en el rendimiento deportivo, e incluso existen reportes de caídas en el desempeño asociadas a molestias gastrointestinales. Dado que el sistema digestivo varía drásticamente entre individuos, la tolerancia a nuevos compuestos es un factor crítico, tal como ocurre con deportistas que presentan intolerancia incluso a carbohidratos comunes, como la fructosa.
Suplementación avanzada versus la base del entrenamiento
Recursos ergogénicos consolidados como el bicarbonato de sodio, la cafeína y la beta-alanina cuentan con un nivel A de evidencia científica y actúan en el amortiguamiento celular o en la percepción del esfuerzo en momentos de máxima intensidad. El lactato surge con la propuesta de operar en ese mismo margen, pero su aplicabilidad depende del contexto de cada deportista.
Para el deporte amateur, la búsqueda de ganancias marginales no sustituye la tríada fundamental del rendimiento: descanso de calidad, alimentación balanceada y una periodización consistente del entrenamiento. Antes de invertir en productos costosos y aún en fase de validación, la prioridad sigue siendo consolidar las bases del entrenamiento y dominar la ingesta adecuada de agua, electrolitos y carbohidratos.