Manuella Lyrio: de la piscina olímpica a la nutrición deportiva
Semifinalista en Río 2016 y exrecordista sudamericana repasa su trayectoria y su transición a la nutrición clínica.
La nadadora olímpica Manuella Lyrio comparte los entretelones de Río 2016, la etapa en la que casi abandona la natación y cómo su paso por el alto rendimiento moldeó su trabajo actual en la nutrición deportiva.
Con una trayectoria que incluye podios en Juegos Panamericanos, finales en Campeonatos Mundiales y el récord sudamericano de los 200 m libre con un tiempo de 1:57.28, Manuella Lyrio vivió la cúspide de la natación competitiva al clasificar a las semifinales olímpicas en Río 2016. Años después de despedirse del alto rendimiento, la atleta oriunda de Brasilia se desempeña como nutricionista clínica y deportiva, aplicando su experiencia práctica de alta competencia en la atención a nadadores y personas que realizan actividad física.
De las categorías formativas en Brasilia al Esporte Clube Pinheiros
El vínculo de Manuella con el agua comenzó en su infancia en Brasilia, impulsada por su familia por motivos de seguridad y para fomentar el hábito deportivo. A medida que comenzó a destacar en festivales regionales y torneos por categorías bajo la dirección del entrenador Lobo, la nadadora llamó la atención en el plano nacional al conseguir títulos en campeonatos sudamericanos juveniles.
Entre los 13 y los 14 años, al dar el salto a la categoría juvenil, Manuella se trasladó con su familia a São Paulo para incorporarse al equipo del Esporte Clube Pinheiros. El cambio de infraestructura y la rutina en un club de primer nivel aceleraron su progreso técnico, lo que derivó en sus primeras convocatorias con la selección mayor de Brasil en 2006 y su debut en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en 2007.
La pausa a los 19 años y el regreso con solidez
A pesar de sus destacados resultados en etapas formativas, el paso a la categoría adulta trajo consigo mayores exigencias y un estancamiento en sus marcas entre 2008 y 2009. Ante las dudas entre apostar por los estudios universitarios o mantener la rigurosa rutina de entrenamientos, Manuella decidió alejarse de las piscinas durante casi un año para preparar exámenes de admisión académica.
A inicios de 2010, la nostalgia por el entorno deportivo pesó más. En su regreso a la natación, compitiendo para el Minas Tênis Clube en Belo Horizonte, la atleta encaró las fluctuaciones en sus resultados con una mentalidad renovada y el respaldo de la psicología deportiva. Esa madurez resultó clave para alcanzar la regularidad que la situó en lo más alto de los 200 m libre en Brasil, disputando plazas internacionales frente a figuras como Larissa Oliveira y Gabrielle Roncatto.
El ambiente de Río 2016 y la exigencia de los 200 m libre
El punto culminante de su ciclo olímpico llegó en los Juegos de Río de Janeiro 2016. Nadando como local y respaldada por el aliento del público en el Estadio Acuático Olímpico, Manuella registró el mejor tiempo de su carrera (1:57.28), lo que le valió el 12.º puesto general y el pase a las semifinales de los 200 m libre. La prueba, considerada una de las más tácticas y agotadoras de la natación en piscina, demandó un temple absoluto frente a la magnitud de la cita olímpica.
Tras prolongar su ciclo competitivo hasta 2019, la deportista proyectaba retirarse en 2020. No obstante, con la suspensión de torneos y la postergación de los Juegos Olímpicos a causa de la pandemia de Covid-19, Manuella decidió formalizar su retiro de las competencias profesionales para abocarse de lleno a su carrera universitaria.
Transición hacia la nutrición y errores frecuentes en el alto rendimiento
La elección de estudiar Nutrición surgió como una decisión práctica para complementar sus rutinas de entrenamiento y construir una profesión respaldada por su experiencia deportiva. Al analizar su carrera en retrospectiva, Manuella reconoce que solía incurrir en un déficit calórico al consumir menos energía de la requerida por la alta carga de trabajo, además de descuidar la calidad del descanso nocturno.
En la actualidad, al trabajar con deportistas del equipo de natación del Sesi São Bernardo y atender a atletas recreativos, enfatiza el rol estratégico de los carbohidratos en la recuperación muscular y advierte sobre las dietas de moda sin respaldo científico, recordando que el rendimiento deportivo sostenible parte de la salud metabólica y el compromiso a largo plazo.