Denise Prado: cómo enseñar natación de la niñez a la adultez
Con 46 años en el Clube Paulistano, la entrenadora detalla metodologías lúdicas, superación de miedos y vivencias en el deporte.
Con más de cuatro décadas al borde de la piscina, Denise Prado comparte las claves pedagógicas para enseñar natación a distintas generaciones. La entrenadora explica cómo transformar el aprendizaje infantil en algo lúdico y guiar a los adultos para superar bloqueos en el agua.
La natación es un deporte que exige disciplina, constancia y paciencia, ya sea para un niño dando sus primeras brazadas o para un adulto intentando superar el miedo al agua. Con una trayectoria de 46 años como entrenadora en las categorías formativas del Clube Paulistano, Denise Prado acumuló una experiencia que transforma el proceso de enseñanza en algo natural, fluido y eficiente. En una conversación con Samir Barel y Wanderley Santos en Natação Stemma, la técnica repasó su camino desde su infancia en Andradina hasta la consolidación de su metodología.
Graduada en Educación Física y con una especialización en natación y educación infantil realizada en Midland, Texas, Denise destaca que el deporte siempre le abrió puertas fundamentales en la vida. Su experiencia como atleta competitiva —con participaciones en campeonatos brasileños, sudamericanos y Universiadas— moldeó la visión práctica que aplica a diario en la piscina, manteniendo la rutina de entrenar temprano para nunca perder la sensibilidad del esfuerzo que les exige a sus alumnos.
La pedagogía con niños: juego, disciplina y seguridad
En el trabajo con el público infantil de 5 a 12 años, el principal desafío actual es mantener la motivación frente a la competencia de muchas otras disciplinas y distracciones. Denise explica que la natación debe presentarse primero como un tema clave de seguridad, y no solo como una obligación deportiva. Para que las clases resulten atractivas sin perder el rigor técnico, entran en juego dinámicas lúdicas: clases temáticas en pijama, juegos de apnea y pequeños sistemas de puntuación y recompensas.
La progresión técnica en el club avanza por etapas bien estructuradas. En el nivel 3, donde trabaja, el objetivo es consolidar los cuatro estilos (crol, dorso, pecho y mariposa), salidas y vueltas de campana antes de pasar al equipo preliminar o de entrenamiento. La entrenadora sostiene que las instrucciones simples y directas —como enfocarse en solo dos correcciones a la vez— funcionan mucho mejor con los niños que las explicaciones biomecánicas complejas, lo que permite que la activación del core y la alineación corporal se den de forma intuitiva.
La enseñanza para adultos: derribar bloqueos y vanidades
Enseñar a adultos implica una dinámica completamente distinta a la de la infancia. Según Denise, el mayor obstáculo para un adulto rara vez es la capacidad física, sino la autocrítica, el miedo al qué dirán y la ansiedad por cruzar la piscina rápido sin dominar la flotación. Para este público, el enfoque debe ser paciente, respetando límites como la fobia a meter la cara en el agua o la angustia al intentar una vuelta olímpica.
El trabajo de acondicionamiento y técnica para adultos gana efectividad con el uso de grabaciones en video para correcciones puntuales de movimiento y ajustes progresivos en la respiración bilateral. Denise resalta la importancia de complementar el entrenamiento en el agua con musculación para evitar sobrecargas y subraya que aprender los cuatro estilos es perfectamente viable en cualquier etapa de la vida si hay constancia.
Aguas abiertas y entretelones olímpicos
Además de sus clases en la piscina, Denise mantiene viva su pasión deportiva nadando travesías en aguas abiertas. Entre sus retos recientes, completó el relevo de 16 km en la BISA junto a Fernando Mutarelli, enfrentando el trayecto a ritmo fuerte incluso tras un periodo de vacaciones y reafirmando su espíritu competitivo.
Su trayectoria en el deporte también abarca una década como oficial de control antidopaje (Doping Control Officer), acreditada por la ABCD y la ITA. Esta función la llevó a desempeñarse directamente tras bambalinas en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Río 2016, siguiendo de cerca los procesos de pruebas a los máximos campeones de la natación mundial, el atletismo y los deportes de equipo.