Cleusa Uenaka: un cambio de vida con el running a los 70 años
Conoce la historia de la corredora que superó un grave problema de salud y hoy inspira a más de un millón de personas en internet.
A los 70 años, Cleusa Uenaka decidió ponerse las zapatillas y correr por primera vez tras superar problemas de salud. Hoy, a sus 76 años, acumula más de mil días consecutivos corriendo e inspira a una gran comunidad en redes sociales.
Descubrir un nuevo propósito en el deporte no tiene fecha de vencimiento. En el episodio de estreno de Se Liga Nelas, en el canal Stemma Sports, la invitada Cleusa Uenaka compartió los detalles de una trayectoria que une superación física, reinvención personal y una rutina diaria de running iniciada a los 70 años. Hoy, a sus 76, suma más de 1.2 millones de seguidores y demuestra que la constancia diaria es el motor más potente para cualquier transformación.
El punto de inflexión en la salud y el reinicio en los estudios
Antes de incorporar el running a su rutina, Cleusa enfrentó un momento crítico de salud alrededor de los 60 años. Internada en el Hospital das Clínicas de São Paulo por una caída severa de plaquetas (trombocitopenia) y un cuadro de depresión profunda no diagnosticado en ese momento, un médico le aconsejó cambiar el enfoque de su mente y rescatar lo que la hacía feliz. El consejo marcó un antes y un después: decidió volver a estudiar, se inscribió en la escuela nocturna para adultos en una institución pública y comenzó a acoger y reintegrar a decenas de jóvenes de la comunidad escolar que estaban marginados de las aulas.
Tras ese período de recuperación, Cleusa y su esposo reformularon por completo sus hábitos diarios. Se mudaron al litoral paulista, ajustaron su alimentación, eliminaron frituras y refrescos, y adoptaron la caminata diaria como rutina base, manteniéndose en constante movimiento incluso en los momentos más desafiantes.
Del primer kilómetro al compromiso diario
La transición de la caminata al running ocurrió en 2021, en São José dos Campos. Al seguir una transmisión en vivo del mentor Paulo Machado —quien corría 5 km a diario desde hacía cientos de días—, Cleusa decidió aceptar un desafío público lanzado durante la emisión. Aunque otros participantes del en vivo la llamaron abuelita, se puso las zapatillas a las 7:00 de un domingo y salió a la calle a aplicar el método de decisión rápida.
En la primera cuadra, tropezó con un desnivel en la acera y cayó de bruces, raspándose las manos y las rodillas. En lugar de rendirse, se sacudió el polvo, recordó el compromiso asumido y completó su primer kilómetro alrededor de su cuadra. A partir de ese día, la meta se volvió innegociable: correr todos los días, aumentando poco a poco la distancia de uno a cinco kilómetros.
De la timidez al éxito viral en internet
Con casi 500 días ininterrumpidos de entrenamiento, animaron a Cleusa a vencer la timidez de hablar en público y comenzó a grabar videos cortos para redes sociales. Al principio, registraba reflexiones sencillas sentada en bancos de plazas o compartía frases anotadas en sus cuadernos de estudio. El gran salto de alcance ocurrió al cumplir 1094 días consecutivos corriendo, cuando publicó un video espontáneo grabado durante su recorrido con la reflexión: "¿Cuánto tiempo lleva tu vida retrasada por decisiones que no tomaste?".
El contenido se viralizó rápidamente y transformó la rutina de la familia. Su hijo menor, Glen, quien ya contaba con experiencia en marketing y tecnología, estructuró una operación profesional para gestionar patrocinios, viajes y producción de contenido, involucrando también a sus nietos y a su nuera tras bambalinas.
El poder del ejemplo y la fuerza de la constancia
Hoy en día, presente en diversas carreras en Brasil —como el Maratón de Río, Bonito y Campo Grande—, Cleusa atrae a corredores de todas las edades que buscan motivación en su disciplina. El impacto directo también llegó a su hogar: su nieta, inspirada por la rutina de su abuela, comenzó a participar en carreras infantiles.
Para Cleusa, el mayor error de quien desea comenzar una actividad física es esperar las condiciones perfectas. El mensaje principal de la corredora es directo: no esperes tener el mejor calzado, la ropa ideal o el lunes perfecto para dar el primer paso. La victoria, según ella, se construye exclusivamente en la repetición diaria de lo que es posible hacer hoy.