André Lopes defiende la unión en el triatlón profesional
El triatleta analiza la rivalidad en carrera, el diálogo sobre patrocinios y la evolución del start list profesional en Brasil.
Durante el IRONMAN 70.3 São Paulo, André Lopes destacó la importancia de la cooperación entre atletas de élite para fortalecer la categoría. El brasileño comparó el panorama nacional con el mercado internacional y proyectó el futuro del deporte para las próximas generaciones.
La rivalidad en el triatlón profesional es natural e indispensable una vez que suena la largada, pero el desarrollo de la disciplina exige una postura diferente fuera de competencia. Durante la conferencia de prensa del IRONMAN 70.3 São Paulo —donde también se abordó la preparación y las expectativas de otros nombres del start list—, André Lopes remarcó que la construcción de un mercado sostenible depende directamente de la unión entre los propios atletas de élite.
Para André, las rivalidades históricas marcadas por el aislamiento, como la clásica disputa entre Mark Allen y Dave Scott en los años ochenta y noventa, carecen de sentido en la realidad actual de este deporte. Al tratarse de una disciplina de nicho, el triatleta sostiene que los profesionales deben colaborar activamente, incluso mediante un diálogo abierto sobre cifras de patrocinio y condiciones contractuales, fortaleciendo a la categoría en su conjunto frente a marcas y organizadores.
La diferencia entre el mercado internacional y el brasileño
Al comparar el circuito brasileño con el panorama internacional, André señaló que países como Estados Unidos cuentan con un ecosistema mucho más maduro. En fechas regulares de 70.3 en territorio estadounidense, no resulta extraño ver a más de 60 o incluso 100 profesionales en la largada masculina. En esos entornos, la presión por conseguir resultados en Kona o victorias en grandes competencias resulta determinante para asegurar la viabilidad económica.
En Brasil, el panorama ha ido evolucionando de manera sostenida. El incremento significativo de carreras en el calendario a partir de 2016 y 2017 propició duelos más frecuentes entre las principales figuras del país y atrajo a competidores extranjeros de Sudamérica y Europa, entre ellos chilenos, argentinos y portugueses. La fecha de São Paulo, por ejemplo, convocó entre 25 y 30 profesionales en el cuadro masculino.
Con disputas reñidas frente a nombres como Fernando Toldi y Luciano Taccone, André considera que esta etapa de consolidación sirve como base para formar a la próxima generación de triatletas, de entre 24 y 25 años. El propósito principal es asegurar que los nuevos talentos encuentren un circuito mejor estructurado, valorado y con mayor respaldo comercial.