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¿Edmundo quiere quitar el Maracaná a Flamengo: es viable?

El candidato a diputado federal promete intervenir en la concesión del estadio, pero el contrato vigente hace inviable la propuesta.

La promesa de campaña del exfutbolista Edmundo de quitarle la concesión del Maracaná a Flamengo generó debate entre los aficionados. El periodista Bernardo Ramos analiza las trabas jurídicas, la sociedad con Fluminense y la inviabilidad práctica de la medida.

La promesa de campaña de Edmundo, candidato a diputado federal por el PSDB de Río de Janeiro, de sacar a Flamengo del Maracaná si resulta electo carece de viabilidad jurídica y administrativa. Para Bernardo Ramos, la declaración se apoya en el descontento de la afición de Vasco da Gama, que no pudo utilizar el estadio en la semifinal de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors.

En el video, Bernardo Ramos explica a detalle las trabas contractuales y societarias que impiden cualquier intervención política inmediata sobre el control del complejo deportivo.

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Seguridad jurídica y división de la concesión

Incluso en calidad de diputado federal en la Cámara de Diputados, Edmundo a lo sumo podría proponer un proyecto de ley, el cual dependería de la aprobación y sanción del presidente de la República. Aun así, no procede una intervención federal debido al contrato vigente. Flamengo y Fluminense poseen la concesión del estadio: el conjunto Rubro-Negro es el socio mayoritario con el 65%, mientras que el club tricolor cuenta con el 35%. Una rescisión de contrato forzaría una nueva licitación, en la que los actuales concesionarios podrían competir nuevamente.

La administración del estadio, a cargo de Fred Nantes, opera bajo un modelo de concesión privada similar al del Engenhão con Botafogo, dejando atrás el antiguo control estatal directo que ejercía la Superintendencia de Deportes de Río de Janeiro (SUDERJ). El consorcio cuenta además con la prerrogativa de negociar los derechos de denominación (naming rights) del Maracaná, cuyos ingresos sufren una deducción del 20% en impuestos antes de la repartición proporcional entre Flamengo y Fluminense.

¿Edmundo quiere quitar el Maracaná a Flamengo: es viable?

Impacto en el debate sobre el estadio propio

Bernardo también recuerda la división histórica de las gradas instaurada en 1950, cuando Vasco eligió el lado derecho de las cabinas por haberse coronado campeón estatal, un esquema reorganizado tras la remodelación y la concesión actual. Ante el control del Rubro-Negro sobre el Maracaná, Bernardo reafirma su postura contraria a la construcción inmediata de un nuevo estadio en el terreno del Gasómetro.

La operación trazada durante la gestión de Rodolfo Landim a mediados de 2024 contemplaba la compra del predio por 140 millones de reales y la entrega del recinto para 2029, lo que requeriría préstamos para una obra valuada en 2000 millones de reales. Por otro lado, la alternativa respaldada por Bap apunta a levantar el estadio en 2036 tras acumular recursos propios para evitar el pago de intereses, aprovechando el periodo restante de explotación comercial del Maracaná.

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